Según el teórico Grigore Burdea, las remediaciones tecnológicas como Twitter buscan responder una pregunta finita: ¿Qué estás haciendo? Y llevarla a la gestión infinita de realidad virtual . Pero el micro-blogging no se detiene en un simple cuestionamiento, Twitter busca responder preguntas infinitas con resoluciones complejas, se detiene al entendimiento de sociedades de gran complejidad y en especial, se enfoca en pensamientos subjetivos, sometiéndolos a un análisis crítico y diversificarlos hacia las masas.(1)
Como experimento, decidí convertirme en follower de tres personajes irrelevantes en el populi general, pero de gran importancia en el desarrollo de obras maestras de la cinematografía: Frank Marshall, productor nominado al Oscar 5 veces y colaborador de Steven Spielberg; Eric Roth, guionista ganador del premio de la Academia y David Lynch, director de culto.
El primero de ellos extrañamente utiliza la herramienta como vía informativa de la vida personal en la que se desenvuelve y en raras ocasiones discute con la audiencia los nuevos proyectos que se avecinan en las producciones. Quizás lo más inusual es el acercamiento que mantiene con guionistas y escritores inexpertos.
Twitter no solo permite comunicar al mundo de formas diversas, sino que acerca a grandes creadores como Marshall a audiencias múltiples.

En segundo lugar, Eric Roth se mantiene un tanto al margen de sus posibilidades creativas y no tiene un acercamiento tan directo como Marshall; a pesar de lo anterior, las conversaciones tan mundanas igualmente permean la situación del guionista como un elemento de auto reflexión sin precedentes.

Por último, David Lynch asume un papel mucho más interesante, al desenvolverse de forma casi natural e imperceptible en el entorno social de Twitter, a pesar de tener más de 160,000 seguidores y de ser una figura pública de clase mundial.

En los tres casos guiados, las emociones toman un papel preponderante, y aunque los usuarios no busquen describirlas de forma tácita, los mensajes transcritos están formados por juicios de valor y sentimientos en tiempo real. Haciendo un análisis reflexivo preliminar, la gente con acercamientos al mundo real de la intelectualidad, como escritores, pensadores y teóricos, transmiten mensajes sumamente positivos; mientras que los personajes irrelevantes y casi irracionales (como Adela Micha) figuran con mensajes absurdos y de mínima o nula importancia global.
1. Burdea, G. (2009) Tecnologías de la realidad virtual. Editorial Paidos: España.

