Los informes presidenciales en México han tenido una realidad mórbida, desde la institución de los mismos por el General Plutarco Elías Calles en el apogeo del maximato, la difusión mediática que ha otorgado el gobierno federal hacia la audiencia ha permitido tergiversar la idea práctica del recurso antes mencionado; en el periodo de proteccionismo fue la “idea causante” del análisis social sobre el fortalecimiento militar(1) en la administración de Miguel de la Madrid y José López Portillo. La industria mediática profesa una realidad intensa y abierta a la sociedad mexicana.
“Defenderé el peso como un perro”
El sexto y último informe de gobierno del Licenciado José López Portillo y Pacheco condujo a la debacle desastrosa de la economía nacional. El 1º de septiembre de 1982, el presidente en turno debía encarar a la ciudadanía y a los medios informativos, anunciando el caos económico que reinaba a finales de su administración. Además de la iracunda reacción del pueblo mexicano, la difusión informativa de los medios tradicionales consagró el fracaso de López Portillo y se dio a la tarea de reproducirlo brutal y oprobiosamente.
A pesar de la autoflagelación del presidente de la república durante el VI informe de gobierno, la prensa libre dedicó sus esfuerzos en desacreditar las maniobras de López Portillo, acusándole de retrógrada por el proceso de nacionalización bancaria y deshumanizándolo por la marginación del país y el abuso de recursos naturales.
Los periódicos nacionales, las televisoras y los medios radiofónicos dedicarían gran parte de sus espacios a reiterar la crítica en contra del mandatario, usando los recursos y aseveraciones de su informe (“Soy responsable del timón, pero no de la tormenta”) y mofándose de su poco inspiradora actuación. Este sería el principal motivador de su denuncia por parte del Partido Socialista Unificado de México (PSUM).

“El error de diciembre”
“No ha existido una administración tan manipulada por los medios como la de Carlos Salinas de Gortari”(2) Durante el sexto informe de gobierno del Licenciado Carlos Salinas de Gortari, y gracias a la apertura de los medios informativos por la “legislación renegociada” en torno a las comunicaciones, la prensa, televisión y radio hicieron uso de la mala praxis deontológica como medios informativos y se encargaron de tergiversar la información hacia las audiencias.
A pesar del panorama caótico de la desviación monetaria infligida por Gortari, los consagrados medios de comunicación masivos se dieron a la tarea de divulgar información de segunda mano, redactada y distribuida por las oficinas de prensa en la presidencia y el congreso de San Lázaro durante el informe de gobierno, esto con el fin de atribuir el “error de diciembre” al nuevo ciudadano presidencial, Ernesto Zedillo Ponce de León.
La maniobra mediática fue tan perfecta, que a la fecha, la crisis económica de 1995 sigue siendo atribuida a Zedillo, a pesar de su formación como economista y actual miembro directivo del banco mundial.

“El cambio que empobreció a una nación”
“Para México el cambio nunca llegó, la tibieza y necedad de un presidente tan poco preparado como lo fue Vicente Fox mantuvieron al país en un estancamiento económico y civil”(3) Los medios informativos, aún manipulados por los organismos gubernamentales pero con mayor apertura de opinión, fueron participes del declive del presidente en los últimos meses de su mandato. El formato del informe de gobierno había sido modificado por Ernesto Zedillo Ponce de León a una finalidad más profesional y expedita; los largos discursos reiterativos y el aglutinante léxico se habían eliminado, dando lugar a un discurso seco pero conciso donde únicamente se analizaban las condiciones reales del medio.
El sexto informe de gobierno en la administración Fox Quesada, tiene un lugar histórico en los medios de información tradicionales y los recién implementados; faltando poco más de3 meses para el final del mandato, al presidente le informó que no existía garantía para que rindiera su mensaje con motivo de su último informe de gobierno. El PRD había tomado la tribuna, por lo que Fox optó por entregar el texto al secretario de la mesa directiva, Rodolfo Pérez Gavilán.
Este inusual protocolo fue el manifiesto de los medios de comunicación para con la audiencia, la sublime y veraz transmisión del último informe de gobierno a través de la prensa, el radio, la televisión y el internet rompieron con el tradicionalismo que había mantenido esta práctica por casi 70 años.
1. E. Krauze, Siglo de Caudillos. Editorial Tusquets. México, 2006.
2. C. Marín, Manual de Periodismo. Editorial Debolsillo. México, 2001.
3. L. González de Alba, Las Mentiras de mis Maestros. Ediciones Cal y Arena. México, 2007.


























